El Pacto Social por la Vivienda tiene como objetivo dotar a Euskadi de 42.000 nuevos inmuebles protegidos en 15 años.

88 instituciones y organizaciones, entre ellas el COAPI de Bizkaia, han firmado el 30 de noviembre de 2022 un compromiso que, hasta 2036, contempla duplicar la oferta de alquiler público.

 

 

 

¿Por qué un Pacto Social por la Vivienda?

El proyecto de Pacto Social por la Vivienda 2022-2036 trata de dar respuesta a 3 situaciones:

1.- Necesidad social.
Dificultades de acceso a una vivienda asequible para una parte importante de la población vasca + Urgencia de incrementar el ritmo de la rehabilitación ante necesidades sociales (accesibilidad, envejecimiento) y el reto energético-climático.

2.- Oportunidad de profundizar en un nuevo desarrollo sostenible vinxulado a la vivienda. 
Desarrollo/equidad social + Empleo y actividad económica + Sostenibilidad.

3.- Oportunidad de trabajar con prespectiva de largo plazo desde la colaboración y las alianzas. 
En línea con lo que se establece en el ODS 17 de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

 

 

 

Estas han sido las conclusiones:

1. Desde un punto de vista cuantitativo, el proceso participativo desarrollado en relación a la elaboración del Pacto Social por la Vivienda 2022-
2036 ha sido importante. 97 agentes han participado en los diferentes talleres y reuniones y 87 agentes han realizado aportaciones por escrito.


2. La coincidencia con la pertinencia de elaborar un Pacto Social por la Vivienda es prácticamente total, alcanzando al 97% de los agentes
participantes. También hay una alta coincidencia en cuanto al alcance conceptual del Pacto. En cuanto al alcance temporal, se considera adecuado
por una mayoría de los agentes, pero no por los municipios que no disponen de SUR, que plantearían un alcance temporal menor.


3. La coincidencia con el objetivo general del Pacto (la celebración de la conformación del derecho a la vivienda como un derecho efectivo)
es muy alta (90% en general y 100% en el caso de los municipios que no disponen de SUR). De igual forma existe un amplio apoyo a las metas
cuantitativas propuestas: oferta pública de alquiler asequible, parque de vivienda sujeto a protección pública permanente e incremento del índice
anual de rehabilitación.


4. También hay un importante acuerdo con las líneas de actuación propuestas, con la única matización del limitado acuerdo de los ayuntamientos
que no disponen de SUR que han respondido al cuestionario en cuanto a la implicación y colaboración público-privada-social.


5. Igualmente reciben una valoración muy alta los elementos de gobernanza propuestos.


6. Se han recibido un número muy importante de aportaciones. En su mayoría se tratan de cuestiones de matización y profundización que se
corresponden más con la fase de implementación del Pacto que con la de su configuración inicial. Por esta razón, estas cuestiones serán
utilizadas en el desarrollo del propio Pacto.
En cuanto a las cuestiones más estratégicas, y por tanto incorporadas a la redacción del Pacto,
destacan algunas como la importancia de trabajar con el sector de la construcción, la referencia concreta a cuestiones como el sinhogarismo y las
familias numerosas, la concreción y territorialización de las metas cuantitativas del Pacto, y el hecho de incluir/reforzar las referencias a la
colaboración con las entidades sociales, al objetivo de mejorar la calidad de la vivienda, a la accesibilidad universal y la importancia de la política de
vivienda como un pilar de desarrollo social del país.
También se ha incorporado una directriz concreta vinculada a la constitución de una reserva
estratégica de suelo público para desarrollar los objetivos de vivienda protegida.